Isidro Rodríguez Silva.

Un repaso por las obras de Rubén Darío llevadas al arte dramático, las diferentes puestas en escena que hicieron historia junto con sus diferentes actores en los escenarios nacionales.

En Nicaragua, Rolando Steiner es el primer dramaturgo en escribir una obra donde el personaje central es Darío. Su tragedia La agonía del poeta (1977) obtuvo el primer lugar en Premio de los Juegos Florales de Quezaltenango en 1976 y al año siguiente Premio Nacional Rubén Darío.

Fue representada en el Teatro Nacional Rubén Darío, en 1991, siendo interpretada por el actor nacional Salvador Espinoza y dirigida por Alfredo Valessi. Esta obra en tres actos presenta los últimos días de vida del poeta, por medio de su agonía, donde manifiesta el dramatismo de su existencia y su terror a la muerte, así como los delirios donde ve a las mujeres que determinaron en cierta manera su vida.

Como parte de la XI Fiesta del Teatro y organizado por la Unica, bajo la dirección de Aníbal Almanza; el grupo Experimental Quigüina-UNA, abrió el festival con la obra Los motivos del lobo, siendo su autor y director Aurelio Núñez Martínez. Esta propuesta escénica plantea una búsqueda al origen de la violencia como fenómeno social, en tanto que se utiliza como recurso teatral la jerga de las pandillas, desnudando el lado humano de los jóvenes transgresores por medio de una catarsis personal. Es por eso que el lobo es jefe de una pandilla, donde el santo de Asís quiere rescatar e integrarlo a la sociedad.

 

LEER EL ARTÍCULO COMPLETO | Fuente: La Prensa de Nicaragua