Por: Ileana Isabel Blandón López.

Rubén Darío, fue un poeta multifacético, original, que siempre defendió el trabajo del artista, y buscó mil y una forma de reivindicar el papel del poeta en la sociedad, sobretodo porque la época en la que vivió, estaba llena de desigualdades sociales mucho más marcadas que las actuales. Sus obras literarias,  se caracterizan por su preciosismo, su simbolismo y parnasianismo, y por una diversidad de temáticas que van desde lo real y lo fantástico,  lo sensual y erótico, lo profano y lo espiritual, y un hibridismo de  contenidos que permiten enriquecer sus obras y darle así la variedad que necesitan los diferentes gustos de cada lector.

Es tal su grandeza, que hasta el mismo  Juan Valera, en su prólogo a Azul… reconoce, a pesar de su dureza con el poeta nicaragüense, que Darío tiene una originalidad de extraños, y señala elementos importantes tales como su  originalidad, su espíritu cosmopolita,  temáticas transcendentes, abordaje reflexivo, meditado,  elegante, preciosita, bien pensado y duradero, es por eso y mucho más que la vigencia y la trascendencia que tiene la obra del príncipe de las letras castellanas, no puede pasar desapercibida y debe ser abordado desde diferentes perspectivas, para así, construir las diferentes facetas que caracterizan su obra.

Por todo lo anterior, y ante el  hibridismo temático de Darío, en el presente ensayo, se trabajarán dos cuentos y dos poemas, que servirán para demostrar que  “La incorporación de Dios como ser supremo es una de las características  temáticas de la producción literaria de Rubén Darío,  como parte de las creencias religiosas judeo- cristianas, con las que se educó”.  Se ha decidido analizar los poemas: Spes y A Roosevelt ambos pertenecientes Cantos de vida y esperanza, publicado en 1905, y dos cuentos: El nacimiento de la col y La pesca, con los que se mostrará que la diferencia de formas estructurales (poemas y cuentos), no impide que se reflejen en ambos las mismas características temáticas.

Spes:

Dios, como ser supremo de todo y de todos

Se iniciará con los poemas, debido a que los elementos sugerentes tienen mayor carga semántica para explotar que los elementos directos que da el cuento, pues en estos últimos s hay más explicaciones directas. Este poema  es una  breve plegaria dirigida a Jesús, en la que se alude directamente al tema eminentemente espiritual y cristiano. El poeta aquí, se refiere a Jesús como su único Salvador, la única solución a sus problemas, y le pide a Jesús que le de la luz que necesita para salir adelante con sus problemas, para salir de la oscuridad del pecado y del infierno.

En el contenido del poema, que a pesar de ser cortas líneas, se haya una profunda esencia y carga espiritual, que forma parte de todo el poemario Cantos de Vida y Esperanzas, ya que insiste en sembrar la esperanza en algo más allá de los material, algo que sea redentor y que produzca la paz interior que todo ser humano necesita.

Los elementos formales de este poema, se pueden resumir desde su eje temático, que es la suplica a Jesús,  como la única salida de la angustia y el pecado,  el asunto, es meramente espiritual y con un tono suplicante y sutil, propio de todo ser humano que busca salida a sus problemas.  Asimismo, se identifica que los motivos de este poema son la evocación a Jesús, como único camino de esperanza  y la incorporación de la  etapa espiritual como complemento de la vida del hombre.

A su vez, se refleja la  creencia religiosa del poeta, que no es más que la presencia de su autobiografía espiritual, a lo largo del poema, el yo lirico le habla directamente a Jesucristo y le atribuye adjetivos de “Perdonador” y “sembrador de trigo”, el tratamiento que le da al contenido permite ver su lado más humano y sensible, su lado cristiano.

La autobiografía espiritual, es una  característica, que  se refleja desde la mención de Jesús, nombre que Darío  utiliza para referirse a ese ser supremo,  como parte de su formación judeo cristiana, esto  se justifica   por su base educativa en el periodo de su infancia y parte de su juventud, en la  Compañía de Jesús, o los Jesuitas, quienes  contribuyeron a sus conocimientos   bíblicos y creencias religiosas. Paralelo a ello, está la formación que tuvo en su hogar, pues estaba acostumbrado a rezar el rosario, novenas, asistir a misa, y ser parte de muchas costumbres religiosas que fueron inculcadas desde que era  niño.

Los elementos autobiográficos, se reflejan en más de una situación a través de los problemas que enfrenta el hombre, uno de estos elementos es sin duda, el temor que experimentan la mayoría de los seres humanos por la muerte y lo que puede o no pasar con el cuerpo y el alma después de ello.

Se visualiza cómo Darío, está más expresivo  y con más madurez ante el temor a la muerte, pues ha superado este problema tras la pérdida  de dos seres queridos, uno su padre adoptivo y la que fue su esposa, Stella. Cuando estos murieron, el poeta no podía soportarlo, ni creerlo, se angustió mucho, y tuvo un impacto marcado en su vida profesional, sin embargo, en el poema “Spes”, muestra a la muerte, como algo inevitable, algo de lo que está consiente y de alguna manera preparado, pues no muestra temor por eso, si no que se arrepiente y pide a Jesús que lo purifique y perdone para no estar en “el sañudo infierno”.

Como parte de las búsquedas de Rubén Darío, y su interés por darle un sentido a las cosas, y mucha expresividad a sus poemas, con Spes, nos transmite mucha esperanza y fe en Jesús, incluso, todos esos elementos sugerentes, se ven desde el título del poema, ya que el etimológicamente Spes es de raíz latina y significa, esperanza o fe. Esta relación que hay con el título y el poema, se da en todo el sentido de la palabra, pues el yo lirico, está pidiéndole a Jesús, que siga siendo su esperanza, le da su voto de confianza, por que sabe que este ser supremo, algún día le dirá, “Levántate y Anda”.

El enfoque general del poema  es de esperanza, y esa esperanza radica, en el rechazo a las cosas banales, seguidas de  un acercamiento a lo espiritual, a la esencia mística y suprema   que todo lo puede. Jesús, es el camino,   que le permite tener una reivindicación  de sus errores. Ejemplo de ello: “Jesús, incomparable perdonador de injurias…dame el tierno pan de tus hostias

Como se aprecia, él, acepta y muestra a  Jesús, como el único dotado de poder transformador y purificador de los  pecados del ser humano, confirmando así su visión religiosa o humana y real, pues se muestra desprotegido sin Dios, y con él, recupera las fuerzas que necesita para luchar contra las tentaciones  que tanto atormentan su mente, cuerpo y alma, uno de ellos, el alcoholismo, que le produjo enfermedades, y que ha sido una triste  salida a sus problemas.   Ejemplo: “Dime que al morir hallaré la luz de un nuevo día, y que entonces oiré mi levántate y anda!

Cabe decir, que en Spes,  el bien, es representado por Jesús, mientras que el mal se indica con los pecados “ira y lujurias”, que se pagan en el infierno, lugar para gente que comete cosas malas. Dentro de la experiencia de vida de Rubén Darío, se puede decir que la búsqueda de  Dios, Jesús o del espíritu por lo general se da cuando se está en problemas o bien cuando se han perdido las fuerzas físicas y morales. En su caso particular,  el desgaste físico se da a causa de su enfermedad y los años que tiene, también   cuando tiene pocos  ánimos y se enfrenta a dificultades económicas, a la soledad y falta de cariño, y ausencia de sus familiares.

Finalmente, con invocar a Jesús, pedirle la luz,   rogarle para encontrar un  camino hacia la salvación, y mostrar  estremecimiento ante la  inevitable muerte, es ser un  humano, es aceptar a  Jesús como su única salida a todo aquello que atribula al hombre y eso es lo que refleja Darío, su parte más intima y humana, su espiritualidad, basada en su creencia religiosa que sirve para dar palabras de esperanza y de solución ante los problemas. Es mostrar al mundo que existe alguien supremo a todo, y que a pesar de todas las banalidades que acostumbra el hombre, siempre hay un momento de reflexión interior, que permite acercarnos  a Jesús y para que el ser humano examine sus actitudes.

A Roosevelt:

Dios tiene poder supremo más que cualquier ser humano

Este poema, muestra el poderío del hombre y su maldad, dicho de otra manera, muestra el libre albedrío del hombre y la consecuencia de sus actos. Darío personifica en Roosevelt a Estados Unidos, “Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor”,  porque tuvo  a su cargo  la gran potencia mundial, a su vez, el poeta, muestra su reflexión humana, porque  quiere que los valores latinos acaben con el materialismo  de Estados Unidos.

En tono reflexivo y un tanto exhortativo, manifiesta las características de ese líder, contrapone la dureza y maldad de Teodoro Roosevelt contra la figura de Tolstoy, un poeta muy sensible y partidario de la no violencia.  Ejemplo:   “eres soberbio … y fuerte ejemplar de tu raza; eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy”.

A su vez, manifiesta la creencia de Roosevelt, cuya mentalidad está caracterizada por  tomar las cosas a la fuerza, con las armas, con la explotación al más desposeído y con las intervenciones  militares:

crees  que la vida es incendio,
que el progreso es erupción;
en donde pones la bala
el porvenir pones.   No.”

Con estos versos, se refleja claramente que el poder que tiene Roosevelt, son las armas, que utiliza para devastar a las ciudades menos desarrolladas y este “cazador”, es fuerte, es casi invencible, se vale del desarrollo económico, de los bienes materiales para obtener el poder, se cree un dios, por ser inteligente y poseer bienes materiales que, en esa época, eran toda una novedad, era una potencia superior a las demás por todos los avances, pero lo que no sabía, lo que Roosevelt  ignoraba, era el poder supremo de Dios.

Por otra parte, Darío expone que “¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría que llegar hasta ti, Cazador!”
Lo cual significa que se necesitaría, algo profundo, sutil, y con palabras sabias, que puede llegar a endulzar ese corazón de cazador, porque la imagen que represente Roosevelt es de tirano, de malo, de opresor, inteligente, y soberbio, pero con características humanas. Se muestra que es una persona cegada por el poder material, y que le falta algo indispensable, algo que todo ser humano necesita, es el elemento espiritual.

Otro de los elementos que se dejan entrever, es cómo, las características de América, tienen presencia en este poema, pues, Darío, la caracteriza como católica, que reza a Dios, así como Darío en su infancia lo hacía, y esto también tiene que ver con las costumbres aplicadas a su vida, pues Darío, a pesar de no ser un religioso de profesión, no era alguien malo, si con sus debilidades humanas, pero no alguien que cometió graves errores, o que atentó con la vida de alguien, y esto también tiene que ver con la influencia y la aplicabilidad de las creencias que le inculcaron cuando niño, por esta razón,  es que esa América, es su raíz, su origen, su identidad porque se apega a las tradiciones cristianas, y  es muy  diferente a Estados Unidos, pues es una potencia  más pragmática, capitalista, superficial y materialista.

“eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español”.

El poeta niño, insiste en advertirle al personaje de su poema y en general a Estados Unidos que hay una fuerza mayor, que controla todo, que tiene el poder de cambiar todo, esa fuerza es Dios, omnipotente, omnipresente, y que no necesita armas para hacerse sentir y dar a conocer:

“Se necesitaría, Roosevelt, ser por Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras”.

Lo que quiere decir, es que no hay nada más grande ni supremo que Dios, él es el único que puede decidir, que puede gobernar sobre todo lo habitado en la tierra, y que los reyes o lideres terrenales, aunque abusan de su poder, no pueden controlarlo todo, pues nunca se puede obtener algo sin una fuerza fantástica, milagrosa y a la vez misteriosa que ayude a mejorar las cosas, o a conceder algo de buena manera, además aquí entra en juego el espíritu de los americanos, esa América ingenua, pero que lucha, que sueña, que ama, y que no se deja amedrentar, que aun tiene valores, que han tiene deseos de superarse de ser libres, de tener su identidad, no será fácil conquistar América, aunque la riqueza y la fuerza de las armas sea su mejor carta de juego.

Triunfalmente el  poeta concluye con esta frase: “ Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!” aquí se sella gloriosamente la importancia que le da Rubén Darío a Dios, pues admira a grandes escritores y personalidades, uno de ellos el mismo Roosevelt, pero le da su mérito máximo al creador, y el todopoderoso. Es impresionante, ver como el príncipe de las letras castellanas mezcla lo humano y lo espiritual, las tentaciones y los males del mundo como la guerra, el abuso de poder, la codicia, prepotencia, etc. Y eso lo contrapone con la humildad,  las creencias fieles a Dios, a la tradición religiosa que tiene fe en lo que no ve, que disfruta como líder supremo a Dios, y que confía en él como su único salvador y paráclito.

Se trata de la gente que tiene una visión del mundo más apegada a los valores, que no ha experimentado la codicia y el amor a apego a las cosas materiales, esa gente, es la que no ha tenido oportunidad de tener lujos, de tener el poder de gobernar sobre las masas poblacionales, esto es como el caso de Darío, que no nació rico, que sufrió muchas cosas, debido a sus escasos recursos económicos, y faltas de oportunidad para superarse en Nicaragua.

También a que las condiciones generales, no favorecían la labor de los artistas, pues no eran reconocidos, ni valorados en el sentido estrictamente económico, ni sentimental, como parte del respeto que debían ganarse por aportar ideas, reflexiones a cerca de las circunstancias de la vida, y del mundo.  Su crecimiento en una familia modesta, junto con todas las carencias, hacen de Darío, una persona poco apegada a las cosas materiales como el dinero, pues hubo ocasiones que hasta le faltó un buen traje para presentarse como embajador, además, fue humillado por un chofer, debido a su humilde forma de vestir, pues éste consideraba que un prestigioso poeta, debía, por ley, ser alguien con una presentación lujosa, algo de lo que siempre careció Darío, y por lo cual fue mal visto, en ese entonces.  No obstante, ni el dinero, ni la presentación externa del poeta, fueron motivos para alejarse de sus costumbres, pues él no le daba tanta importancia a eso.

Y algo que se destaca en la personalidad de Darío, según sus datos escritos en autobiografía, es   que todo su crecimiento estuvo rodeado de buenas costumbres, y de hábitos religiosos que hasta lo cansaban, pues lo hacían rezar de rodillas horas tras horas, y eso dejó huellas en su vida. Hay que señalar, que Rubén, no aplicó siempre la temática espiritual en sus producciones, esto se debe a que como todo ser humano, él también tuvo su etapa de duda a cerca del misterio de Dios, esta actitud reflexiva, a como señala  Galich, F. (2005. p: XII) que la  fragilidad  de su sincretismo religioso, y que habla mucho de su personalidad, no era propia de él, sino de la época en que vivió, pues estaba la emergencia científica propia del fin del siglo XIX e inicios del XX, que sacudió las conciencias y que la religiosidad de entonces (el cristianismo), no pudo resolver, por esta razón,  hombres de ciencia y arte empezaron a refugiase bajo otras sabias doctrinas.

En resumen, Rubén Darío, con sus etapas de vida, de frustraciones amorosas, de muertes inesperadas, de ausencia de cariño y cercanía familia, de experiencias vividas, lo hacen acercarse a Dios, puesto que sus etapas de errante, de disfrute, ya han ido mermando, debido a sus enfermedades y su edad, por esta razón, es que se muestra más reflexivo, espiritual, porque también ha sido testigo de la decadencia de valores, y de la  desigualdad que hay en las sociedades, eso le permite acercarse a Dios.

Para cerrar este apartado, en estos dos poemas de cantos  Cantos de Vida y Esperanza, se percibe cómo el poeta explora de manera más profunda los elementos intangibles, como el alma, la fe, la esperanza  y el espíritu. Este poemario corresponde a un periodo mucho más reflexivo interiormente, pues se deja entrever como ha quedado el poeta después de tantos golpes de la vida. Y revela que su centro  de inspiración, fue  Dios, a quien le pide como cualquier ser humano la salvación de su alma. Efectivamente, el poeta escribe sin temor a ser criticado por abordar el tema espiritual como única salida a los problemas del hombre, y ensancha la grandeza de Dios como parte de la sociedad cristiana en la que vivió por mucho tiempo, y de la que nunca se olvida, a pesar de sus distancias, a pesar de sus problemas. Darío, abordando esta temática  trata de darle un sentido más significativo a la vida, para que el ser humano examine sus actitudes, y la falta de valores en la que está sumergida la sociedad.

Cuentos

Para mostrar que no importa el tipo de estructura que tenga la obra producida por Darío, se presentarán los cuentos analizados con la misma temática de Dios, como ser supremo: “El nacimiento de la col y la pesca”. Para comenzar con el análisis de esta selección de cuentos, hay que exponer que el tratamiento que se le da al tema es muy particular y diferente al punto de vista que tenía Darío, en su producción literaria anterior a Cantos de Vida y Esperanza. Esta temática es la de incorporar a Dios, como ser Supremo a todo y a todos.

El tema espiritual, liga con la capacidad inventiva que tenía Darío, para transformar historias, y para recrear hechos importantes que siempre dejan una lección vigente en la vida de cada lector que recita la producción literaria del poeta.  Llamados espirituales, porque hay una reflexión, que suele ser inexplicable, misteriosa y fantástica, el poder Dios, la creencia en él, si verlo, también son elementos espirituales porque mencionan a Dios, y porque a Él, es conferido el poder de cambiar el rumbo de las cosas, y de la naturaleza:

“…Padre –dijo aquella princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿queréis hacerme útil?  

-Sea, hija mía –contestó el Señor…”. El nacimiento de la col.

Se ve un  Dios justo, bondadoso, que escucha a sus siervos, porque concedió a la rosa la petición para ser útil, y ser transformarla en col.   De igual manera,  en La pesca, el poeta, experimenta la necesidad de comer, y el buen Dios, lo bendice, a pesar que duda de la bendición, pues está pasando por un momento de frustración, sin instrumento de trabajo, pues tiene las redes rotas, y sin su lira, es decir que se siente infeliz, incompleto. El buen Dios, acude, con su figura blanca y ocurre el milagro, Dios, llena las redes del poeta de poca fe, y así, obtiene mucha bonanza  y bendición.

Otra de las características del cuento que coinciden es que se describe o cuenta la historia de elementos de la naturaleza, creados por Dios, es decir, cómo todo lo natural que nos rodea, es creado por el todopoderoso, y esto es a su vez,  parte del sistema en que vive el ser humano. Ejemplos citados: las rosas, la serpiente, océano, estrella, cielo, nubes, paraíso terrenal, etc.

Ambos cuentos, abordan la temática del bien y del mal, al igual que los poemas, en donde   el bien, es representado por Dios, y su creación y el mal es simbolizado con la serpiente, el  maligno espíritu.  El bien cobra sentido o se concretiza, en los deseos concedidos a los siervos tales como: la rosa se convierte en algo útil, y Dios concede al poeta de poca fe, las prosperidades  que le hacen falta a su vida, y por ende son felices gracias a las bondades y el poder que tiene Dios.

El mal, también se ve cuando hay tentaciones, como los deseos que inculca el maligno espíritu a la rosa diciéndole: “eres bella… pero no eres útil”. Por esta razón, la rosa se sintió con la necesidad de cambiar, y dejar la superficialidad con la que por naturaleza contaba, para pasar a ser, alguien que sirviera a los seres que la rodeaban, siempre con la ayuda de Dios.

Todos los cuentos son reflexivos y breves, es decir, que de manera directa nos transmiten una idea y un mensaje profundo a cerca de diferentes tópicos de la vida, y de lo que no es tan cotidiano, por el hecho de jugar con los elementos sobrenaturales, más allá de la comprensión racional debido a la transformación de rosa a col, o sea  de belleza y adorno, a utilidad y consumo.   El elemento misterioso está ligado con el poder de Dios, reflejado en La pesca,  pues aclara el océano y calma la tempestad, además las redes se llenan de astros danzantes, que eran los peces que atrapó el pescador gracias al milagro de la “figura blanca”.

Por otra parte, los títulos tienen mucha relación con el contenido de los cuentos, y estos también están relacionados con historias bíblicas, ejemplo,  es la historia de la Pesca, que en vez de hombre de poca fe,  como versa la Biblia, Darío, cambia a poeta de poca fe.

Igualmente, esto es parte del intertexto bíblico, y surge como parte de las múltiples y variadas lecturas interiorizadas del poeta Darío, que con mucha originalidad recrea y reconstruye, para así exponer a los lectores situaciones cotidianas y atípicas, que muchas veces los seres humanos pasan desapercibido, por ejemplo, la importancia de cultivar los valores y la educación, asimismo, la preocupación por el arte, y por el trabajo esforzado de un poeta que quiere deleitarse y llenar sus vacíos espirituales con la lira o con el arte, y sus necesidades físicas con la comida.

Ese intertexto bíblico va más allá de lo esperado, porque en el texto bíblico de los pescadores, hay una situación muy similar que concluye con la poca fe del hombre, y el milagro divino, de obtener lo deseado y más que eso, una satisfacción del alma y del espíritu, por poseer algo de una manera tan misteriosa y milagrosa, asumiendo que como pecador, no merece las bondades de Dios, pero por su incredulidad es también bendecido, para que crea y que goce de las bendiciones.

Asimismo, en el cuento de El nacimiento de una col, está presente el génesis bíblico recreado,  la duda, la tentación,  el deseo de conocer y ser útil: “En el paraíso terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que Eva fuese tentada por la serpiente…”

Además de lo anterior, hay presente una planteamiento clave en la mentalidad humana, y es la duda o la tentación, primero la rosa es tentada por el diablo,  esto funciona como parte de las tentaciones del hombre,  de igual manera, hay incertidumbre, duda, incredulidad cuando el poeta, tiene la barca hecha pedazos, su lira rota,  sin saber qué comerían, y dudando del milagro divino. Todo esto  es parte de las debilidades del hombre, son parte de las flaquezas humanas comunes a todos, y aquí es donde el crudo  realismo  y las lecciones humanas salen a la luz, de manera poética e incluyendo la religiosidad y la fe en un ser supremo.

Ese intertexto bíblico, no se daría, si no hubiese una lectura interiorizada de Rubén Darío, pues de niño, uno de sus primeros libros fue, precisamente La Biblia, y esto, conjugado con sus inquietudes, sus búsquedas y sus aportes, da origen a este tipo de producciones recreadas, y que se relacionan con las historias contadas en La Biblia.

Además, la formación del poeta niño, tuvo una notable influencia de los Jesuitas, quienes le inculcan los valores morales, y estudiaban las lecturas bíblicas, por esta razón, no es de casualidad que Darío incorpore estos elementos espirituales a sus cuentos, pues cada historia contada tiene relación con algún hecho que le haya acontecido a él, o bien, algo que le inquietaba y deseaba mostrar a la sociedad.

En definitiva, la  incorporación de Dios, es una realidad que acepta el poeta, y que muestra al mundo por toda la desesperanza, la decadencia de valores, las desigualdades sociales, la maldad, y todos los vicios del mundo, en donde el único elemento Redentor es Dios, y esas vivencias infantiles, sirvieron como eje y base para aplicar a los momentos más difíciles de su vida, y por su puesto, a su original obra literaria, que no deja de impresionar, y que sirve como fuente de conocimiento tanto de experiencias de vida, como de elementos autobiográficos, que se reflejan desde una perspectiva espiritual y cristiana, en muchos de sus poemas, cuentos, y demás creaciones.

Por esa razón, queda comprado que Dios como Ser Supremo, es una de las características   temáticas de la producción literaria de Rubén Darío,   como   parte de las  creencias religiosas judeo- cristianas, con las que se educó y esto es parte de las líneas autobiográficas de se reflejan, aquí solo una muestra, pero ejemplo de la incorporación de Dios, como creador, todopoderoso e indispensable, es parte de la espiritualidad que va aplicando a su vida y etapa madura, asimismo, Dios es también un ser real, que plasma en su escritura y lo presenta haciendo  reflexiones espirituales, sobretodo en Cantos de Vida y Esperanza, no obstante  sus creencias religiosas se ven en su novela El oro de Mallorca,  en los cuentos como  El árbol del rey David, La muerte de Salomé, La resurrección de la rosa, entre otros, que quedan para la posteridad.

Bibliografía:

Darío, R.  (2005).  La Ninfa y otros cuentos raros de Darío. Managua, Nicaragua: Distribuidora Cultural. (Introducción Franz Galich).
Darío, R. (2010). Cantos de Vida y Esperanza. Managua, Nicaragua: Distribuidora Cultural.
Cuentos: La Pesca, El Nacimiento de una col.
Darío, R.  Autobiografía.   Managua, Nicaragua: Distribuidora Cultural.
Darío, R.  Azul….   Managua, Nicaragua: Distribuidora Cultural.

 

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