Por: Kevin Kerr.
Panoramas is published by the Center for Latin American Studies (CLAS) at the University of Pittsburgh.

A través de la historia, hay varias obras de literatura que nos puede guiar y ayudar a entender de forma muy exhaustiva una cierta época de la historia única de nuestro mundo.  A veces y en varios contextos puede ser que la pluma y el tintero, cuando acompañados por una mente vigente y una superficie sobre la cual el dueño de esa mente lista y perceptiva puede escribir, sean las herramientas más útiles para pintar un momento histórico.  Seguramente, el poema destacado A Roosevelt del nicaragüense Rubén Darío escrito en 1904 se constituye un buen ejemplo de este fenómeno, como le permite al lector percibir los sentimientos agudos de los latinoamericanos hace más de un siglo durante la cumbre de la era del imperialismo estadounidense en el continente americano.

Escrito a principios del siglo XX durante la presidencia de Theodore Roosevelt, este poema se puede ver principalmente como un texto de orden social y además de denuncia fuerte contra las intromisiones continuadas del gobierno de los Estados Unidos en asuntos nacionales que concernían a países de América Latina, particularmente del Caribe.  Los Estados Unidos, que se describen por el poema como una entidad poderosa pero injusta que sigue llevando a cabo sus políticas intervencionistas y egoístas, se representan por la figura impopular y imponente de Theodore Roosevelt – su presidente imperialista en ese momento que ya había perjudicado y desestimado considerablemente al pueblo y las tierras latinoamericanos durante su presidencia.

A continuación, hay la obra completa de Darío – A Roosevelt – seguida por un análisis de dos partes de la misma.  La primera parte se trata de un entendimiento profundo del surgimiento de los sentimientos amplios de ira y ansiedad potentes de América Latina hacia los Estados Unidos desde una perspectiva tanto global como histórica.  Luego, la otra parte del análisis tiene que ver con una descomposición de algunas de las figuras retóricas más importantes que ayudan a leer y comprender el poema.

Sin duda, esta obra forma una parte imprescindible y valiosa del conjunto histórico no solamente de América Latina sino de todo el mundo, y por eso vale la pena leer y analizarla.  Además, a pesar del hecho de que suele ser despreciada por muchas personas, este poema sigue con la tradición de literatura que tiene un impacto verdaderamente significativo en la historia y hasta hoy día en entender mejor los acontecimientos de nuestro pasado.

 A Roosevelt (Rubén Darío):

¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,

que habría que llegar hasta ti, Cazador!

Primitivo y moderno, sencillo y complicado,

con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.

Eres los Estados Unidos,

eres el futuro invasor

de la América ingenua que tiene sangre indígena,

que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.

 

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;

eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.

Y domando caballos, o asesinando tigres,

eres un Alejandro-Nabucodonosor.

(Eres un profesor de energía,

como dicen los locos de hoy.)

Crees que la vida es incendio,

que el progreso es erupción;

en donde pones la bala

el porvenir pones.

No.

 

Los Estados Unidos son potentes y grandes.

Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor

que pasa por las vértebras enormes de los Andes.

Si clamáis, se oye como el rugir del león.

Ya Hugo a Grant le dijo: «Las estrellas son vuestras».

(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol

y la estrella chilena se levanta…) Sois ricos.

Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;

y alumbrando el camino de la fácil conquista,

la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.

 

Mas la América nuestra, que tenía poetas

desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,

que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,

que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;

que consultó los astros, que conoció la Atlántida,

cuyo nombre nos llega resonando en Platón,

que desde los remotos momentos de su vida

vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,

la América del gran Moctezuma, del Inca,

la América fragante de Cristóbal Colón,

la América católica, la América española,

la América en que dijo el noble Guatemoc:

«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América

que tiembla de huracanes y que vive de Amor,

hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.

Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.

Tened cuidado. ¡Vive la América española!

Hay mil cachorros sueltos del León Español.

Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,

el Riflero terrible y el fuerte Cazador,

para poder tenernos en vuestras férreas garras.

 

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

Un análisis profundo del contenido de la obra desde un punto de vista global y histórico.  Las raíces de los sentimientos expresados y observados en el poema de Darío con un enfoque particular en compararlo con los discursos parecidos de Bolívar y Martí desde la misma época en la historia:

Tras definir y realmente criticar de manera bien detallada el país soberbio de los Estados Unidos y sus visiones matizadas del mundo y específicamente del pueblo de, que Darío sarcásticamente llama, la “América ingenua”, en la primera mitad del poema, el poeta sigue en las últimas dos estrofas por revelar la resistencia del pueblo de la “América española” a las intromisiones continuadas por parte del gobierno estadounidense.  Obligada por una infelicidad y resistencia correspondiente tanto adecuada como comprensible en su opinión, estos últimos versos cuentan de la lucha enérgica y duradera del pueblo de esta América española para que sostenga su propia cultura única y valiosa a pesar de las injusticias excesivas y el imperialismo mal acogido de los vanidosos Estados Unidos.  Darío afirma que tanto las grandes épocas y figuras del pasado como el paisaje y los habitantes de hoy día en América Latina siguen vivientes – soñando, amando y vibrando – en lo que es “la hija del Sol” – la digna y asombrosa América española.

Para llevar a cabo su intención de caracterizar a América Latina y su pueblo como aún vivientes, orgullos y eternos, tanto derivados de un pasado histórico y deslumbrante como actores en un presente y porvenir dignos de ser respetados, en esta cuarta estrofa, el hablante poético, Darío, elige utilizar la voz de Guatemoc – el último emperador del Imperio Azteca antes de que Cortés y los españoles lo derrocaran.  Él decide incorporar esta voz histórica de Guatemoc fundamentalmente a causa de dos razones principales.  Primero, esta voz noble que data del siglo XVI hasta hoy día representa fuertemente las ideologías y las raíces orgullosas del patrimonio centroamericano – un legado y una herencia vivientes simbolizados en mayor parte por sus antecedentes indígenas venerados.

Además, esta voz y específicamente la cita histórica que se profiere se refieren a la lucha valiente de Guatemoc contra Cortés y los españoles a medida que los conquistadores vinieron por primera vez a su imperio grandioso.  Darío cree que esta lucha que tuvo lugar hace varios siglos mantiene un paralelismo claro con la contienda actual del pueblo de la América española ya no contra los conquistadores españoles sino contra los imperialistas estadounidenses, y por eso se pone a vincular el pasado desafortunado con el presente desdichado mediante la voz del gran cacique Guatemoc.  De forma muy paralela de la valentía y dignidad que demostró Guatemoc tras haber sido capturado por los españoles después de increíblemente frenar el avance español durante 75 días, cuando pronunció su cita famosa, Darío cree que los americanos actuales también demuestran una resolución parecida.  Así como este último huey tlatoani (emperador) azteca suportó con dignidad y valor la tortura bárbara de los invasores españoles como invadieron su patria americana, Darío propone que los americanos actuales, sacando fuerza de su cultura y antepasados, se comporten de manera similar contra los estadounidenses, y por eso emplea la voz de Guatemoc para dirigir directamente al Roosevelt la discusión.

Diferente de las obras de algunos de los primeros conquistadores de este ‘Nuevo Mundo’, incluso destacadamente Cristóbal Colón y Hernán Cortés, entre otros, los discursos tanto de José Martí como de Simón Bolívar pintan una América española única y hermosa, digna de ser estimada.  Mientras las obras de Colón y Cortés, dirigidas para el trono español, se redactaron con el fin de avisarle al rey lo que contenían estos nuevos territorios para que se pudieran explotar y utilizar, las obras de Martí y Bolívar, de acuerdo con el sentimiento expresado en este poema de Darío, abundaban de un nuevo espíritu americano y se dedicaban a caracterizar una identidad nueva – una identidad y una cultura únicamente americana.

Bolívar se atreve a llamar a la madre España, “la desnaturalizada madrasta”, mientras Martí hace una distinción aguda entre la educación americana y europea y además subraya el hecho de que los americanos hay que quitarse las prendas europeas como se convierten en sí mismos.  Aún más, Bolívar, otra vez muy similar al presentimiento expresado en el poema A Roosevelt, afirma que los americanos no eran ni españoles ni indígenas en términos patrimoniales y también dice que la monarquía española pisa y arruina “la más bella parte de nuestro globo”.  Por su propia cuenta, Martí, en su estilo ‘Martiano’ característico que sin falta era asertivo, exhortativo, reiterativo, metafórico y profético, caracteriza a los Estados Unidos como uno de los dos tigres de agresión que amenaza con entrometerse en los asuntos de la América española.

En conjunto, tanto Martí y Bolívar – dos de las grandes figuras innovadoras más importantes en el cuento americano – por hablar de una carácter única, digna y valiosa del pueblo de América española que sigue luchando contra las invasiones y intromisiones injustificadas que provienen de Norteamericana y Europa, se muestran ser de la misma ideología acerca de América española y su lucha continuada contra los Estados Unidos, entre otros poderes.  Martí y Bolívar apoyan a una América española independiente y valiosa dotada tanto con pueblo digno de respeto como de recursos abundantes, flora y fauna asombrosa y ingenio incomparable.

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Con los versos citados, algunas de las figuras retóricas destacadas del poema:

a) emisor – el pueblo de América española (sobre todo, América Central)

b) receptor – el gobierno, específicamente el Presidente Theodore Roosevelt, y el

                  pueblo de los Estados Unidos,

c) mensaje- qué plantea el poema – Aunque indudablemente soberbio y poderoso

                  como un país ejemplar, los Estados Unidos debe respetar y mostrar algún

                  sentido de justicia hacia los pueblos y patrimonios en el resto del

                  continente en que el país reside.  El pueblo de América española también

                  tienen un cuento patrimonial valioso y digno de ser respetado y

                  conocido.  Además, el concepto de ‘América’ es más grande que

                  solamente la entidad de los Estados Unidos.

d) alusiones historias o mitológicas – Hay varias alusiones a través del poema…

                           – Walt Whitman (autor estadounidense) [primer verso]

                           – Washington y Nemrod (presidente y monarca mítico) [cuarto verso]

                           – Tolstoy/Tolstoi (autor ruso) [décimo verso]

                           – Alejandro-Nabucodonosor (gobernante de Babilonia) [duodécimo]

                           – Hugo y Grant (frase de Víctor Hugo al Presidente Grant) [24º verso]

                           – culto de Hércules (fuerza del semidiós griego) [27º verso]

                           – culto de Mammón (riqueza del dios fenicio) [27º verso]

                           – ‘la América Nuestra’ (término procedente de Martí) [30º verso]

                           – Netzahualcoyotl (rey, poeta, arquitecto de Texcoco) [31º verso]

                           – Baco (tcc: Dioniso; dios griego mitológico de vino) [32º verso]

                           – la Atlántida (isla mítica mencionada del Platón) [34º verso]

                           – Platón (las obras del filósofo griego renombrado) [35º verso]

                           – Moctezuma (penúltimo soberano del imperio azteca) [38º verso]

                           – Inca (civilización andina indígena de América) [38º verso]

                           – Cristóbal Colón (descubridor del ‘Nuevo Mundo’) [39º verso]

                           – Guatemoc (último soberano del imperio azteca) [41º verso]

e) apóstrofe- a quien se dirrige y como lo describe – Hay varios apóstrofes…

           – “que habría que llegar hasta ti, Cazador” [segundo verso]

                 → Se dirige directamente a Roosevelt, y se refiere al hecho de que el

                 presidente le gustaba cazar como pasatiempo, de acuerdo con su

                 personalidad y estilo agresivos.

           – “Eres los Estados Unidos” [quinto verso]

           – “eres el futuro invasor” [sexto verso]

           – “Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza” [noveno verso]

           – “eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy” [décimo verso]

           – “(Eres un profesor de energía” [13º verso]

           – “Crees que la vida es incendio” [15º verso]

           – “en donde pones la bala” [17º verso]

                 → Todas estas citas representan apóstrofes dirigidas al país de los Estados

                 Unidos como conjunto o entidad entera, y se refieren al poder inigualable

                 del país potente en el mundo.

           – “Si clamáis, se oye como el rugir del león”

           – “y la estrella chilena se levanta…) Sois ricos”

           – “Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón”

                 → Se dirigen, otra vez, a los potentes Estados Unidos, como se hace otra

                 referencia a la influencia y poder mundial del país.

           – “Tened cuidado.  ¡Vive la América española”!

           – “Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo”

           – “Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios”!

                 → Estas últimas tres apóstrofes se dirigen tanto a Roosevelt como al pueblo

                 de los vanidosos y poderosos Estados Unidos en general, y tratan de

                 elaborar la idea de que aunque tienen casi todo, los Estados Unidos aún

                 falta el elemento más importante – Dios – y por eso no deben olvidarse de

                 la América española que sigue floreciendo de su propia cuenta.

f) habla más de una persona en el poema? Por qué crees que sea necesario que hable?

                  Además del autor sí mismo como la voz poética, sí, también habla el

                  noble último emperador azteca – Guatemoc.  Creo que el autor lo

                  considera necesario para que pueda dirigir su discurso más directamente

                  y fuertemente al Presidente Roosevelt desde el corazón del pueblo de

                  América española, como discutido en la primera pregunta más arriba.

g) contexto histórico del poema – Nuevamente, ya he discutido este elemento del

                  poema más arriba en mi respuesta amplia a la primera pregunta; sin

                     embargo, el contexto histórico del poema es que se publicó en 1904

                  en medio del imperialismo y intervención estadounidense en América

                  Latina bajo el liderazgo del gran presidente imperialista Theodore

                  Roosevelt.  Además, la cita famosa de Guatemoc que se utiliza data de

                  1521, cuando él fue capturado y torturado por los conquistadores.

h) anáfora – Hay pocas anáforas a lo largo de la obra…

           – “Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;               [noveno verso]

           eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.                       |

           Y domando caballos, o asesinando tigres,                    |

           eres un Alejandro-Nabucodonosor.                                         |

           (Eres un profesor de energía”,                                        [13º verso]

           – “que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco       [32º verso]

           que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió                    |

              que consultó los astros, que conoció la Atlántida,                           |

              cuyo nombre nos llega resonando en Platón,                          |

           que desde los remotos momentos de su vida”               [36º verso]

           – “la América del gran Moctezuma, del Inca,                   [38º verso]

           la América fragante de Cristóbal Colón,                            |

           la América católica, la América española,                           |

              la América en que dijo el noble Guatemoc”:                          [41º verso]

i) paralelismo – Otra vez, como ya expliqué más arriba, el paralelismo percibido y

                  difundido por el autor tiene que ver con la relación entre los aztecas

                  del pasado y los centroamericanos de hoy en día.  Ambos grupos

                  representan grandes pueblos que han sido sometido a intromisiones y

                  conquistas injustificadas tanto por parte de los conquistadores ibéricos

                  como por parte de los estadounidenses imperialistas respectivamente.

                  Aunque tanto los aztecas como los ciudadanos de la América española

                  actual sufren mucho a causa de estas intervenciones en sus patrias,

                  también ambos han manejado sus situaciones con honra y valentía.

j) animalizaciones – Hay dos ejemplos claros de animalización en este poema…

           – “Si clamáis, se oye como el rugir del león”.          [23º verso]

           – “para poder tenernos en vuestras férreas garras”.    [50º verso]

k) antítesis – Hay un ejemplo muy claro y fuerte de antítesis en el poema…

           – “Primitivo y moderno, sencillo y complicado”            [tercer verso]

l) metáforas y símiles – Hay varios ejemplos de estas figuras retóricas…

           – “Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman”    [primer verso]

           – “con un algo de Washington y cuatro de Nemrod”       [cuarto verso]

           – “Crees que la vida es incendio”                                     [15º verso]

           – “que el progreso es erupción”                                       [16º verso]

           – “Si clamáis, se oye como el rugir del león”                    [23º verso]

           – “Y sueña.  Y ama, y vibra; y es la hija del Sol”                     [45º verso]

           – “Hay mil cachorros sueltos del León Español”.      [47º verso]

           – “el Riflero terrible y el fuerte Cazador”                        [50º verso]

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